

Lunes 2 de Julio
Nació en Cataluña (España), en una de las familias más ilustres del condado. Sus padres se entregaron sin reserva a la formación humana y cristiana de Odón. Le buscaron los mejores maestros y le llevaron a las más famosas escuelas de su tiempo, queriendo que fuese militar.
El entró a la milicia con el afán de corregir todos los abusos que veía por parte de los poderosos en contra de la Iglesia. Para ello entró en la clase clerical. Pronto le hicieron primer diácono de la catedral de Urgel. Llevaba su oficio con perfecta gentileza: administraba los bienes de la Iglesia, defendía a los pobres, auxiliaba a las viudas y atendía a los peregrinos.
Una grave enfermedad le trajo la muerte al obispo de Urgel, y entonces, a pesar de su resistencia, Odón ocupó aquella sede episcopal.
Siguió reprimiendo los excesos de los usurpadores de bienes de la Iglesia; obligó a devolver posesiones robadas, defendió a los pobres contra los ricos desvergonzados.
Su oración era frecuente; su mortificación, continua; su caridad, sin límites. Murió en Urgel, rodeado de todos sus fieles.
