

Miércoles 4 de Julio

Era nieta de Jaime el Conquistador. La hermana de su abuela era santa Isabel de Hungría, y de ahí le vino el nombre de Isabel. Su padre era don Pedro III el Grande, rey de Aragón, durante su infancia vivió en los castillos de Zaragoza, Valencia, Varuela y Poblet.
A los doce años se ve comprometida en matrimonio con el rey de Portugal, don Dionis.
Isabel, aguantó todas las infidelidades de su marido, hasta que el hijo de ambos se levantó contra su padre y estalló la guerra civil. Isabel tenía 48 años cuando se apareció en un caballo blanco en pleno campo de batalla y se detuvo la guerra.
Dos años más tarde se recrudecieron las hostilidades, el hijo logró escapar, e Isabel acusada de favorecer a su hijo, se ve desposeída de todos sus bienes y arrojada del palacio. Aparece nuevamente Isabel en el campo de batalla y logra la reconciliación definitiva, el príncipe y la reina volvieron al palacio.
Murió el rey cuando Isabel tenía 54 años. Viste el hábito de la orden tercera de San Francisco, viaja a Compostela con una comitiva de pobres harapientos, muere a los 65 años, entregada al socorro de los más desamparados y enfermos del país.
