

Sábado 7 de Julio
Fermín era hijo de Firmo y Eugenia, personajes de la nobleza. Fermín tenía 10 años cuando sus padres se convirtieron al cristianismo, por obra del sacerdote Honesto, el cual venía a Pamplona de parte de su obispo de Toulouse, san Saturnino.
A Fermín le dieron educación cristiana y le mandaron a Toulouse para que fuera formada su personalidad con los monjes. Empezó a ejercitarse en la predicación y en el servicio, de forma que pronto le dieron las sagradas órdenes y más tarde le hicieron obispo de Pamplona.
Recorrió todo el territorio para ganar a los navarros a Jesucristo. Era un verdadero misionero de su propia tierra. Y cuando tuvo toda su diócesis bien organizada, se fue a predicar el evangelio a Francia y los países bajos.
En Amiens lo capturan y lo encarcelan, donde estuvo algún tiempo siendo cruelmente torturado y finalmente decapitado.
