

Lunes 16 de Julio

En 1156, un caballero cruzado, san Bertoldo, se retiró a la soledad del monte Carmelo. Es una montaña que se eleva al oeste de Nazaret y se asoma al mar Mediterráneo. Allí se estableció en una cueva que se decía del profeta Elías. Se juntó con unos diez compañeros; se llamaron “ermitaños de Nuestra Señora del Monte Carmelo”.
A principios del siglo XIII, el patriarca Américo de Antioquia fue visitando a estos religiosos que vivían separados unos de otros. Hizo que viviesen como hermanos en comunidad y les edificó una iglesia junto a la fuente de Elías. En 1254, san Luis, rey de Francia, llevó seis monjes del Carmelo a Francia, y en Paris les construyó el primer monasterio.
Por entonces en Inglaterra, Simón Stock era nombrado superior de la Orden. En ese tiempo, había en ese país 40 conventos carmelitanos. A él se debe la expansión de los carmelitas por toda Europa. La Virgen del Carmen le entregó el santo escapulario: “Recibe, amado hijo mío, este escapulario para ti y para tu Orden, en prenda de mi especial protección, que sierva de privilegio a todos los carmelitas”.
Patrona de los marineros, estrella del mar, faro de salvación, monte de gozo, luz de los hombres, gloria de nuestras mujeres, Virgen del Carmen.
