El Santo del día

Marta

29 de Julio de 2010

Era hermana de María y de Lázaro al que resucitó Jesús cuando llevaba ya en el sepulcro cuatro días. Pero para Dios nada hay imposible.  Estos tres jóvenes vivían en una aldea, llamada Betania, que dista de Jerusalén unos siete kilómetros. Era una ruta que frecuentaba Jesús. Y como eran amigos, se detenía allá para saludarlos y comer juntos.

Marta, que confiaba plenamente en Jesús, lo llamó cuando murió su hermano. Salió a su encuentro diciéndole que si hubiera estado allí su hermano no hubiera muerto.
Y Jesús, que conocía su actividad, su nerviosismo e impaciencia, le dijo:"Yo soy la resurrección y la vida... ¿No crees esto? Lo creo, Señor, respondió Marta".
Y llena de emoción por lo que había hecho con su hermano, se hizo aún más amiga de Cristo.

Marta aparece tres veces en el Evangelio: en el banquete de Betania; cuando resucitó a su hermano y en la comida que le ofreció a Jesús poco antes de la Pascua.
En ambas comidas, es ella quien se ocupa de cocinar, de servir y de otras muchas cosas.
Llegó incluso a quejarse a Jesús de que su hermana María no le ayudase en las tareas de casa.
La respuesta de Jesús fue contundente y amable: "Marta, Marta, pocas cosas son necesarias...Tu hermana ha elegido la mejor parte".

Su hermana acogió a Jesús en casa, estuvo a su lado todo el tiempo, le dio conversación, le atendió en todas sus necesidades, se preocupó de su vida apostólica y de lo que le aguardaba en el futuro.

La devoción a santa Marta comenzó con motivo de las Cruzadas. Ella es la activa y María la contemplativa.


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