

Viernes 13 Julio
Yo los envío como a ovejas en medio de lobos: sean entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas.
Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas.
A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos.
Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento,
porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes.
El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir.
Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará.
Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra, y si los persiguen en esta, huyan a una tercera. Les aseguro que no acabarán de recorrer las ciudades de Israel, antes de que llegue el Hijo del hombre.
Reflexión: “Los envío en medio de lobos”
Jesús les anuncia a aquellos que quieren seguirle “el trabajo no va a ser nada fácil, claro está no imposible” porque aquel que tiene al Señor nada debe temer.
Serán perseguidos, calumniados, ofendidos, pero nuestra única defensa será dejar a Dios ser Dios en nuestra vida.
¿Cuándo somos más vulnerables a caer en persecución y críticas?
- Cuando el mensajero se olvida de su misión y pareciera que fue enviado a conseguir amigos para sí.
- Cuando somos nosotros los que nos predicamos a nosotros mismos y queremos en algún momento ganar seguidores para nosotros.
El misionero busca ganar almas y es especialmente para Dios, si se quiere que sean amigos de alguien es de Dios.
También hay que señalar que el misionero, evangelizador, pastor, no deja de ser humano por el hecho de conocer a Dios y posee debilidades pero esto no quiere decir que la comunidad se va a valer de ello para dañar, desprestigiar o criticar a aquel que lo único que busca es llevar a los hombres y mujeres a Dios.
Nuestra misión es ser testigos. Ser mártir por gracia de Dios y no porque nosotros queramos estar en un altar.
Hoy todavía existen hombres y mujeres en nuestra Iglesia que son perseguidos o calumniados, pero que no son defendidos aún ni por los mismos medios porque están sometidos a algún poder político o a una gran fuerza económica.
Jesús a sus misioneros o evangelizadores no les esta mandando a buscar la muerte para que sea más efectiva la misión, les está pidiendo que sean fuertes en medio de la persecución y que es esto lo que permitirá que su evangelización avance.
El que cree en Cristo no persigue al que le habla de Cristo.
¿Eres testigo de Cristo en tu comunidad, tu familia? ¿Tus actitudes lo evidencian?
