

Viernes 6 de Julio
Al irse de allí, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme". El se levantó y lo siguió.
Mientras Jesús estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con él y sus discípulos. Al ver esto, los fariseos dijeron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?".
Jesús, que había oído, respondió: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos.
Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".
Reflexión: Misericordia quiero y no sacrificios
Dios hace salir el sol sobre buenos y malos, deja caer la lluvia sobre justos e injustos. El perdona nuestros pecados y nos lava de nuestros delitos. Nos muestra su misericordia y nos salva.
Dios prefiere un corazón compasivo a una práctica farisaica de la ley (Oseas 6,6). Porque yo quiero amor no sacrificios, conocimiento de Dios más que holocaustos.
Sin embargo conocemos de Dios y su Palabra pero de ese conocimiento no brota el amor de Dios para con nuestro prójimo (próximo).
¿Qué tanta misericordia tengo con mis hermanos/as?
¿Qué tanto perdono como digo en el Padre Nuestro?
