Evangelio del díaMensaje de la semanaJuventud católicacatequesisMúsica y VideosTienda LiturgicaSanto del día
Evangelio y reflexiones del día
Evangelio según San Mateo 10,24-33.
Sábado 14 Julio

El discípulo no es más que el maestro ni el servidor más que su dueño.
Al discípulo le basta ser como su maestro y al servidor como su dueño. Si al dueño de casa lo llamaron Belzebul, ¡cuánto más a los de su casa!
No les teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido.
Lo que yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas.
No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena.
¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que está en el cielo.
Ustedes tienen contados todos sus cabellos.
No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros.
Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo.
Pero yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquel que reniegue de mí ante los hombres.

Reflexión: No se engrandece el que conoce al Señor

Quien conoce al Señor no es capaz de querer adueñarse de la obra que él ha puesto en nuestras manos. Como sucedió con la viña arrendada a aquellos malos viñadores: “Este es el heredero, matémoslo y nos quedaremos con la propiedad” (Lc. 20,14)
Somos administradores de la viña no sus dueños y si en algún momento queremos adueñarnos de ella es para hacerla producir y que otros vengan y tomen de los frutos que ella ha producido.
No somos indispensables en la obra, es por misericordia que Dios nos llama a trabajar en la obra del Reino, y a trabajar con humildad y sencillez sin ningún tipo de grandeza o creyéndonos que tenemos poder para decir: tú te quedas o tú te vas.

Somos responsables aquellos que trabajamos en la viña de proveer todo lo necesario para salvación de aquellos que Dios a puesto bajo nuestro cuidado, esto no es sólo para el sacerdote sino para quienes trabajan en la empresa del Señor.
En esto consiste conocer y dar a conocer al Señor, siendo misericordiosos como el mismo Señor es misericordioso con nosotros, con esto manifestamos que conocemos al Señor.

¿Soy conciente de trabajar en la viña como un fiel servidor y administrador?