

Jueves 12 Julio
Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.
Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente.
No lleven encima oro ni plata, ni monedas,
ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento.
Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir.
Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella.
Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes.
Y si no los reciben ni quieren escuchar sus palabras, al irse de esa casa o de esa ciudad, sacudan hasta el polvo de sus pies.
Les aseguro que, en el día del Juicio, Sodoma y Gomorra serán tratadas menos rigurosamente que esa ciudad.
Los hombres llamados por Jesús son hombres que pertenecen al pueblo, a una cultura y circunstancias particulares, es en ellos en los que Jesús fija sus ojos, sin importar su situación personal y después de una respuesta generosa por parte de estos hombres Jesús inicia su transformación enseñándoles la Palabra y mostrándoles el amor al Padre con su propia vida, para luego enviarlos a predicar y sanar con toda la autoridad que le ha sido dada por Dios.
Esta comunidad de hombres está reunida en torno a Jesús que es el guía y maestro, para luego proclamar que “el Reino de Dios está cerca”.
Es la comunidad que recibe la Palabra de Dios para ser liberados de la esclavitud. Pero ahora esos que ya han sido liberados son los que deben de ir y liberar a otros, es así como Dios quiere que el plan de salvación se dé. Hombres que trabajen por el Reino y para el Reino de Dios.
¿De que manera estas comprometido/a en tu comunidad, para seguir extendiendo en Reino de Dios?
