

Jueves 5 de Julio
Jesús subió a la barca, atravesó el lago y regresó a su ciudad. Entonces le presentaron a un paralítico tendido en una camilla.
Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: "Ten confianza, hijo, tus pecados te son perdonados".
Algunos escribas pensaron: "Este hombre blasfema". Jesús, leyendo sus pensamientos, les dijo: "¿Por qué piensan mal? ¿Qué es más fácil decir: 'Tus pecados te son perdonados', o 'Levántate y camina'? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados -dijo al paralítico- levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".
El se levantó y se fue a su casa. Al ver esto, la multitud quedó atemorizada y glorificaba a Dios por haber dado semejante poder a los hombres.
Reflexión: Cristo exhorta a la confianza
Jesús viendo la fe de aquellos hombres que le trajeron a aquel paralítico les dijo: Ten confianza hijo tus pecados te son perdonados: (Mt. 9,2)
Sólo el Señor es capaz de ver el corazón del hombre y desde ahí regalarle sus dones, Jesús ve la fe de aquellos hermanos y es por esto que se atreve a decirle “tus pecados te son perdonados”.
Es la fe, la confianza y la esperanza lo que mueve ese corazón amoroso de Jesús, ver la generosidad de los amigos que llevan a aquel enfermo para que Jesús le sane.
Ahora hay dos preguntas que surgen ante esta situación:
- ¿Soy yo como esos amigos que se preocupan por buscar no sólo la sanación de los enfermos sino también la sanación del espíritu de los míos?
- ¿Tengo yo esa fe de confiar plenamente en el Señor ante las situaciones difíciles que me toca vivir?
La otra cara de este evangelio es la actitud de aquellos que únicamente están listos a ver lo que Jesús hace para luego criticar, murmurar y en algunos momentos de tildarlo como blasfemo.
Son los que no hacen y no dejan hacer, los que buscan constantemente criticar a los que trabajan y están luchando por ser colaboradores del Reino.
Otra pregunta necesaria de esa actitud farisaica es:
Qué hago yo cuando sólo me dedico a criticar el plan de Dios y a sus colaboradores ¿edificar el Reino o destruir la obra del Señor?
